En este tiempo vino a posar al mesón un ciego, el cual, pareciéndole que yo sería para
adestralle, me pidió a mi madre, y ella me encomendó a él, diciéndole cómo era hijo de un
buen hombre, el cual, por ensalzar la fe, había muerto en la de los Gelves, y que ella confiaba
en Dios no saldría peor hombre que mi padre, y que le rogaba me tratase bien y mirase por
mí, pues era huérfano
En este tiempo vino a posar al mesón un ciego, el cual, pareciéndole que yo sería para
adestralle, me pidió a mi madre, y ella me encomendó a él, diciéndole cómo era hijo de un
buen hombre, el cual, por ensalzar la fe, había muerto en la de los Gelves, y que ella confiaba
en Dios no saldría peor hombre que mi padre, y que le rogaba me tratase bien y mirase por
mí, pues era huérfano.
En este tiempo vino a posar al mesón un ciego, el cual, pareciéndole que yo sería para
adestralle, me pidió a mi madre, y ella me encomendó a él, diciéndole cómo era hijo de un
buen hombre, el cual, por ensalzar la fe, había muerto en la de los Gelves, y que ella confiaba
en Dios no saldría peor hombre que mi padre, y que le rogaba me tratase bien y mirase por
mí, pues era huérfano.
En este tiempo vino a posar al mesón un ciego, el cual, pareciéndole que yo sería para
adestralle, me pidió a mi madre, y ella me encomendó a él, diciéndole cómo era hijo de un
buen hombre, el cual, por ensalzar la fe, había muerto en la de los Gelves, y que ella confiaba
en Dios no saldría peor hombre que mi padre, y que le rogaba me tratase bien y mirase por
mí, pues era huérfano.